domingo, 12 de septiembre de 2010

Memoria de Elefante


Al contrario de lo que pudiera parecer, Hugo no es el único animal que logra despertar mi admiración. Hay especies enteras que me fascinan.

Y entre ellas, se encuentra la del elefante.

¿ Por qué ?

Más allá de su notable inteligencia (no en vano dispone del mayor cerebro de los animales terrestres) y de su espectacular memoria, culpable de su bien merecida fama, lo que realmente me llama la atención de los elefantes es su comportamiento social.

Para empezar se organizan en matriarcados, lo cual dice mucho a su favor.

Además resulta significativa su prolongada infancia, que puede durar entre 10 y 20 años, prácticamente igualándose a la nuestra. Esta circunstancia implica que la mayor parte del comportamiento de los elefantes, como sucede con los seres humanos, lejos de estar escrito en los genes, ha de ser aprendido dentro del grupo.

Pero al margen de estos pequeños grandes detalles, hay algo que los distingue del resto de los animales y los sitúa exactamente junto a nosotros y a nuestros "primos" los chimpancés: hasta lo que yo sé, los elefantes son los únicos animales, junto con los seres humanos, que realizan ritos funerarios.
No solamente son capaces de desarrollar reacciones de duelo, de traumatizarse ante ciertas escenas violentas hacia sus semejantes y de reconocer a qué individuo de la manada pertenece un determinado cadáver o resto fósil, sino que si por ventura, en sus largas migraciones en busca del agua, se topan con los restos de algún elefante, interrumpen su camino para honrar debidamente los huesos de su congénere. La respuesta dada varía en función del grado de parentesco que guardasen con el difunto en cuestión, pero en general, después de reunirse en torno a su cuerpo o sus restos, de reconocerlos y manifestar su respeto, esparcen sus huesos por los alrededores y ESCONDEN sus colmillos, sabedores de que los colmillos son la causa de su persecución y casi exterminio.

Según escuché el otro día en el reportaje que ha dado origen a esta entrada, muchos elefantes africanos están naciendo ya sin esos colmillos.

No es lo único que ha cambiado para estos animales por nuestra culpa.

Aunque son animales diurnos y por tanto, tradicionalmente han sido nómadas que viajaban a la luz del día, ahora se ven obligados a caminar durante la noche, puesto que es la única forma de poder esquivar las trampas y los límites antinaturales que les marcan los seres humanos con los que "comparte" un hábitat cada vez menos natural y más acotado. Quizás así encuentren la forma de sobrevivir a la única especie capaz de destruir su propio entorno.

Se me cuidan.

4 comentarios:

MALE dijo...

Espe_, extravié o eliminé el mail.., en el q me anotaste
tu tfno.. Lo sientooooo!

Era ayer, verdad?

Por favor, cuando puedas me lo envías de nuevo..

Glubbs! Q mal me siento!

Bss elefantinos!!!!

(Post ideal para el país de los bosques..)

La_Esperada dijo...

No pasa nada, Malena, te lo volveré a enviar.

Escribiré más entradas reivindicativas en defensa de los que no tienen voz. Ahora tengo algo de tiempo y pienso aprovecharlo.

Pd.- aunque lo celebrara el sábado, mi cumple es mañana :D

Besos!

Jauroles dijo...

Muy didáctico!

Besos.

Anónimo dijo...

Te escribi esta mañana, pero para variar, no se ha guardado. Te decia que salimos para L.A. el dia 26 pero que como salimos de Malga, tiramos para alla el dia 24 ó 25 de Sept.

Amnistía Internacional