martes, 13 de noviembre de 2007

Independence Day

Al final el ansiado día llegó: mis padres se independizaron. :D


Fue el 4 de noviembre, un día para recordar. El día en sí fue una locura: cajas para arriba, muebles para abajo, polvo y cocodrolos saliendo de todos lados, mi alergia brotando desde lo más profundo de Dios sabe qué, transporte al ático de mis padres, transporte desde la casa antigua... la jornada de traslado terminó ese día para mí a las 20:30 de la noche, después de haber ayudado a mi hermana a desmontar su cama (es de estas modernas y anti-prácticas que se elevan hasta casi el techo y con la que te dejas los riñones cada vez que tienes que hacerlas), a sacarla de su cuarto (no, no fue fácil, hubo que desmontar hasta la última barrita de aluminio), meterla en el cuarto antiguo de mis padres, en adelante el nuevo cuarto de mi hermana, y vuelta a montarla, tornillito a tornillito, a más de metro y medio de altura. Terminamos la operación -más ella que yo, que me limitaba al final a sujetar las barras con un brazo, mientras que con el otro sostenía el teléfono móvil con el que hablaba con mi pareja-, me hice una cena rápida en la desolada cocina y comprendiendo que esa noche tendría que coger llamadas kleenex en mano. me dispuse a relajarme tumbada en mi cama los únicos minutos de descanso que tuve ese día. No tenía fuerzas para mover mi cama al cuarto de al lado, que a partir de entonces sería mi nuevo dormitorio. Fui la única componente de mi familia que no estrenó habitación esa noche. El día siguiente fue casi igual de agotador, aunque con la alergia más a raya. Eso sí, drogada perdida estuve todo el domingo. Fue el día en que cambié la cama, montamos (mi padre y mi hermana conmigo) la estantería de la casa antigua en mi nuevo estudio, colocamos la mesa en su nueva ubicación, preparamos el ajuar de la cocina, y mientras yo intentaba colocar de forma medianamente organizada los libros en la estantería (libros que hasta ahora estaban relegados en cajas abandonadas en la casa antigua) y separaba las cosas de una y otra estancia, mi hermana intentaba organizar el salón.


Necesité dos días más para terminar el proceso. El martes por la noche dí por concluído el traslado. Entre medio, seguí trabajando, preparé y dí el taller de los lunes, seguí con el brote de alergia, perdí una mañana entera con el papeleo para empadronarme y me peleé un par de veces con mi hermana.


A partir del miércoles, me dediqué a disfrutar la independencia (no me dí cuenta de que nos habíamos quedado solas hasta entonces), a organizar mis cosas (cds, carpetas, etc), hacer alguna visita a ikea (y comprar cosas monísimas, baratitas e inútiles, sí), hacer la compra para llenar la despensa, cocinar y relajarme.


Con mi hermana la discusión no llegó a más. Al día siguiente la invité a desayunar y fumamos la pipa de la paz, que hasta ahora mantenemos. Bueno tuvimos otro pequeño roce... también solucionado sin más trascendencia.


El viernes fuimos a cenar a casa de mis padres (cómo suena, eh?). Aunque lo que más raro se me hizo fue abrir a mi madre la semana pasada y ofrecerle una cerveza mientras Julia le enseñaba el piso y yo terminaba de preparar el magluba. En la cena intercambiamos experiencias sobre nuestras respectivas independencias, consultamos quién se ha quedado qué espumadera y quién se ha llevado los abridores, e hicimos cuentas. Afortunadamente para las dos, las estimaciones de los gastos mensuales resultaron ser mejores de lo que esperábamos. Ahora sólo queda ver que se cumplen. Acordamos también confirmar la baja con telefónica y hacernos un nuevo contrato con Instanet, que por una cuota bastante asequible te permite tener internet sin linea de teléfono. Eso sí, te impone un límite de descarga, que vamos a ver cómo afecta a la navegación y a la descarga de los documentos temporales. De la mula ya me estoy despidiendo, porque la tienen específicamente bloqueada.


Os sigo contando, que se me hace tarde y tengo que descansar bien para rendir mañana estudiando, como las niñas buenas.

6 comentarios:

Don Álvaro. dijo...

eeeeh, ya te dije que te iba a leer. En mi casa también tenemos instanet. Despídete de descargarte demasiadas cosas porque no podrás. Creo que cuando llegas al 80% del límite de descarga te envían un correo a tu mail de instanet. Saludos

LaEsperada dijo...

Sí, señor. Un hombre de palabra. :)
Teneis instanet? Y qué tal va? Qué significa descargarse "demasiadas cosas"?. A ustedes os gusta? Estais contentos?

Don Álvaro. dijo...

Si, porque no queremos internet con tlfno.Normalmente te piden permanencia (qué te voy a contar de las permanencias que tú no sepas) A veces se va va conexión pero no tengo quejas. El servicio técnico es rápido y te deja con buena sensación. Si tienes un problema llamas y se te presentan el mismo día o al día siguiente como muy tarde.

Don Álvaro. dijo...

Creo que el límite está en 4 ó 5 gigas. Si lo sobrepasas te irá más lento. A mi se me encienden 4 luces (del módem no de la mente) normalmente y a veces 5. Si desgargas el 80% del límite te avisan para que no llegues al 100% de esos 4 ó 5 gigas que te he dicho.

LaEsperada dijo...

Sí pero eso en cristiano, los 4 ó 5 gigas a qué equivalen?. Tú te puedes descargar canciones?.

LaEsperada dijo...

Toy lía, ahora no encuentro el comentario que puse en tu página...

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