sábado, 3 de octubre de 2009

El milagro de la vida

Quizás mientras escribo estas lineas hay un niño, a pocos kilómetros de aquí, que está tomando el pecho de su madre por primera vez. Quizás en este mismo momento la ginecóloga está viendo cómo sale su cabeza. O esté llorando por primera vez.

Sólo Dios sabe cuántos llantos le quedarán por derramar. Es curioso que todos lleguemos a este mundo llorando, mientras que para sonreir tengamos que esperar semanas.




Llega a este mundo el mismo día que Copenhague anunció que será Río de Janeiro la ciudad que acoja las olimpiadas del 2016, el mismo día que en España todas las cadenas públicas y la mayoría de las privadas, tanto de radio como de televisión cubrían el evento, como si no hubiera ninguna otra noticia ni ninguna otra programación posible, como si de pronto en vez de tener un gobierno democrático de izquierdas tuviéramos una dictadura totalitaria que marcara la pauta de lo que se puede ver y lo que no, programando las mentes de sus ciudadanos para no pensar.

Viene a aparecer justo en mitad de una crisis económica sin precedentes, que según el FMI está tocando a su fin, en todos los países menos en España. O sea que si las previsiones son veraces cuando él empiece a andar aquí seguiremos perdiendo puestos de trabajo como roscos.

Quizás mientras escribo esto hay un bebé, a pocos kilómetros de aquí, que acaba de ser cogido en brazos por su otra madre. Porque este niño no pertenece a una de esas familias que reconoce y defiende el foro de la familia. El bebé que está a punto de nacer, o quizás ha nacido ya, no será reconocido por la iglesia, del mismo modo que el matrimonio de sus madres no es reconocido por muchas personas.

Como tantos otros, éste es un niño nacido del amor. Pero de un amor cuestionado y juzgado por la sociedad que lo rodea. Por ahora parece que la sentencia es favorable a las acusadas, pero el fiscal es implacable y amenaza con interponer los recursos que sean necesarios para que este tipo de uniones no sean tratadas con normalidad.

En breve mi tribu favorita tendrá un nuevo miembro. Brindo por su llegada y por la valentía de sus madres, que en estos tiempos que corren, se han decidido a afrontar el mayor reto de sus vidas. A ellos dedico mi regreso a la blogosfera.

Se me cuidan.

Nota de la editorial: esto lo terminé de escribir anoche a la 1:30 de la madrugada, según marca el reloj. Quise esperar, por superstición y por respeto, a que el bebé hubiera nacido para publicarlo. Esta mañana me he despertado con un mensaje multimedia en el movil que me comunicaba el niño que aparecía en la foto había nacido sano y salvo a las 2 de la madrugada.

3 comentarios:

Mirta dijo...

;) enhorabuena,entonces, a las mamás!
Esperada, me alegro un montón de que hayas vuelto a la vida del blog..te hemos echado de menos!
ahora sólo hay q mirar pa'lante.
Empieza lo bueno.

CJ dijo...

Bienvenida de nuevo!
Felicidades a las madres del bebé, espero que ambos estén bien y pronto estén en casa.
Me alegro mucho volver a leerte, mil besos!

LaEsperada dijo...

Hola people! Las mamás y el bebé están estupendamente.
Besos!

Amnistía Internacional