jueves, 9 de julio de 2009

Universos paralelos

El ser humano tiene la mala costumbre de vivir en una pequeña burbuja. Para cubrir sus necesidades de seguridad, procura rodearse de un entorno estable y predecible y seguir una serie de hábitos que le faciliten su vida diaria.


Hay algunas personas que rechazan esa sensación de seguridad y viven al límite cada día, pero no es mi caso ni el de ustedes. El común de los mortales nos gastamos la vida intentando lograr al menos parte de esa sensación de seguridad: nos hipotecamos hasta las cejas para hacer nuestro nido, buscamos el amor o la estabilidad de una pareja, de un grupo de amigos, etc.

Y así cada uno va viviendo en su burbuja, en contacto con otras burbujas cercanas y básicamente ajeno al resto de burbujas que llenan la Tierra. No importa lo grande que sea la ciudad en la que vives, al final terminas saliendo por los mismos bares de tu barrio y casándote con el vecino del cuarto o con un compañero de tu mismo trabajo, quizás con alguien que conociste en el gimnasio que está dos calles más allá de la tuya...

Yo vivo en una burbuja especialmente impermeable al resto del mundo que la rodea. Perdida casi siempre en mi propio mundo interior, con frecuencia me cuesta ver incluso lo que está dentro de mi propio iglú.

Pero sucede que a veces ocurre algo que sacude tu burbuja, la daña e incluso, si el golpe es lo suficientemente duro, puede hacer que se rompa, y de pronto te quedas paralizada y desprotegida ante un mundo que de repente se te antoja hostil. Que yo recuerde mi burbuja se ha roto en un par de ocasiones y aunque en un principio no es agradable, con el paso del tiempo logras hacerte una nueva, mucho más grande y más fuerte que la anterior. Y descubres que a veces es necesario dejar atrás la antigua estructura para poder seguir creciendo.

Afortunadamente la mayoría de las veces las burbujas pueden hacerse más grandes sin necesidad de romperse, llenándose de un aire nuevo y ampliando tus horizontes.

En estos momentos tengo la sensación de que mi burbuja está experimentando un nuevo estirón. Esta vez, cosa extraña, el cambio no es consecuencia de estar conociendo otras gentes o lugares nuevos. Tampoco estoy viviendo experiencias emocionantes. Sólo estoy coqueteando un poco con los lenguajes de programación, pero los escasos conocimientos que voy adquiriendo de modo autodidacta están ejerciendo un potente efecto de ampliación de horizontes en mi forma de percibir el mundo. Y me resulta curioso porque aunque es una sensación conocida, no estoy acostumbrada a que se produzca en ausencia de experiencias vitales destacables.


Se me cuidan.

11 comentarios:

Candela dijo...

Me resulta divertido que algo tan tedioso para mí como la programación te haga crecer.

Como ya me dijiste una vez, cualquier cosa puede servir de terapia.

Besos, guapa.

Mirta dijo...

soy una ignorante. he leído tu post entero, cn atención, pero no logro entender el nexo...

LaEsperada dijo...

Jajaja
Ser grande es ser incomprendida!
Besos :D

LaEsperada dijo...

A ver...
El infinito mundo de la programación no me sirve de terapia, ni me hace crecer. Lo que hace es darme una visión más amplia del mundo (cibernético). Ahora percibo una gama cromática totalmente nueva para mí (mi burbuja se ha ensanchado un poco, Mirta, ese es el pequeño nexo).
Ejemplo: antes veía una página web y veía sólo su contenido, o su diseño. Ahora veo una página web y puedo distinguir de un golpe de vista en qué lenguaje ha sido creada, las partes en las que el diseñador las ha dividido, sé lo que quiere decir que mi navegador "no permite/soporta javascript" y por qué.
Sencillamente veo más cosas que antes, mirando lo mismo :D

Mirta dijo...

entonces será un poco como lo que me pasa a mí con la publicidad..antes veía sólo anuncios, ahora veo cómo han llegado a esa idea, a qué público va dirigido, cuántos planos hay y cuánto dinero habrán tenido k pagar a la productora..sí,sí, entonces te entiendo!sin embargo, no siento k mi burbuja se ensanche, pero sí siento una gran satisfacción.

LaEsperada dijo...

Eso, eso, eso!

Mirta dijo...

http://www.teaediciones.com/cgibin/test.pl
buscando tests psicotécnicos para mi examen,me he encontrado esto...no sé si va bien..tu crees q sería un ejemplo de test psicotécnico para un trabajo??
crees k tendría k dar un repaso a las tablas de multiplicar??? es muy triste!! - menos mal k es ´parece k sólo hay una parte de matemáticas!!jajaja
dime algo, please!1

LaEsperada dijo...

No puedo entrar en la página pero haz todos los que puedas. Los psicotécnicos son básicamente cuestión de práctica.
Besos!

Abril Lech dijo...

Yo soy de las que viven fuera de mi no burbuja entrando y saliendo de buebujas ajenas. Es un instante de dicisión. Tomar conciencia que cada minuto es único, pasa y muere. Elegir cómo será el resto de los minutos que morirán también. Dentro o fuera puede significar mas o menos vida. Uno elige. Con conciencia de finitud. Que nada es eterno.

No te cuides.
Vive
Nadie sabe cuándo es el último minuto.
Nadie.

LaEsperada dijo...

Hola Abril Lech. Bienvenida.
He tenido que releer tu mensaje un par de veces para comprenderlo y no estoy segura de haberlo entendido todavía. O quizás lo entiendo pero no lo comparto.

¿Crees que para vivir hay que dejar de cuidarse?. A mí me parece justo al contrario.

Tampoco me parece que tener o no conciencia de lo efímero de nuestra existencia tenga que ver con vivir en una burbuja o no.

Supongo que no me habré explicado bien. Las burbujas de las que yo hablo no tienen que ver con la autoprotección. Al menos no directamente. Las burbujas a las que me refiero no son más que el espacio donde cada uno de nosotros nos movemos. Y dentro están nuestra familia y nuestros seres queridos, nuestro hogar, nuestro curro o estudios, nuestras aficiones...

Una persona sin burbuja sería entonces alguien que no se apega sentimental ni materialmente a nada ni a nadie, que no tiene residencia fija y que por definición nunca podrá predecir dónde estará al día siguiente.
¿Eres una de esas personas?

Mirta dijo...

interesante el debate q se puede empezar..me gusta!!

Amnistía Internacional