jueves, 7 de mayo de 2009

Frágiles

- Me he dado cuenta de lo frágil que es la amistad, tía.

- Tendrás poca vergüenza...

- Es verdad, pierdo el movil una noche y al día siguiente tengo a tres amigos enfadados. Uno no me quiere coger el teléfono, el otro con un careto, y tú...

Yo tardé una semana en tener esa conversación con él, después de quedarme la noche de la madrugá esperando una llamada que no llegó hasta casi el amanecer.


Ayer se cerró la puerta de Medina, dejándonos a Hugo y a mí afuera, y todo lo demás dentro. Hubiera sido menos dramático si no fuera porque una familia me esperaba en la consulta apenas unos 50 minutos más tarde. Hubiera sido menos cómico si no me hubiera pillado con una toalla reliada en la cabeza y los pantalones que me disponía a planchar puestos, pero hechos un higo.


Si a mi amigo le parece que es frágil la amistad porque pierde el movil una noche, que pruebe a quedarse con lo puesto (vestido sólo a medias) en la puerta de su casa. Sin movil, sin agenda donde están todos los teléfonos que hace tiempo dejé de memorizar, sin llaves del coche o tarjeta de sevici para desplazarse, sin un céntimo en los bolsillos. Y en mi caso, sin muchas neuronas, bloqueadas todas por el estrés de tener que estar (mínimamente presentable) en la consulta en menos de una hora, y después en mi puesto de teleoperadora, en la otra punta de Sevilla. Y el Hugo, fuera de casa.


La película tuvo un final feliz gracias a la intervención del público y de algún artista invitado. Ahora, además de agravar mi neurosis de comprobación de si he cogido las llaves, me quedo con la moraleja de nuestra propia fragilidad en mitad de este mundo de celulares y tarjetas de crédito.


Pd.- lo de abrir una puerta con el dni o una tarjeta de crédito es un mito.


Se me cuidan.

7 comentarios:

Candela dijo...

Hola guapa.

Me alegra que salieras airosa de la experiencia.

A tu amigo, la amistad es frágil si está acostumbrada a que le hagas putadas. Si no se la has hecho nunca, le parecerá extraño que no llames, pero no se enfadará.

Y a tí, vivimos en una burbuja de seguridad que es como una pompa de jabón. Sólo que no nos paramos a mirarlo casi nunca.

Besos, guapa.

Nos vemos.

Mirta dijo...

jajajajaja
maravilloso!! ajaja
me lo he imaginao todo!! típica escena de comedia inglesa!jajaja

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Rosa dijo...

Si es/son amig@s de verdad, en toda la extensión de la palabra...

...no hay fragilidad que valga.

La amistad de verdad, es dura como el pan de antes-de-ayer por lo menos...jiji

¡Se me cuida!

fiorella dijo...

La amistad, tan nombrada ella y a veces tan poco entendida,no se fisura por un asunto de celulares extraviados. Bueno, nunca me pasó de quedarme del lado de afuera sin llaves y poco tiempo...si me pasó de tomarme el bus equivocado y bajarme y no tener para otro bus y tener que caminar kmts.UN beso

LaEsperada dijo...

Ufff qué mal lo pasé Mirta. Es una experiencia que no te recomiendo Fiorella, aunque la que tú cuentas tampoco tuvo que tener desperdicio,no? A mi me pasó algo parecido en Londres... y también fue curiosa.

En cuanto a la fragilidad de la amistad, teneis razón. Mi amigo es un poco trágico-cómico-neurótico, y hasta lo que yo sé sigue conservándonos a los tres.

Bienvenida Rosa!

A CJ:
No es vista cansada, so' lista! :P es otra cosa, pero igualmente el próximo día que me veas ya me verás con gafas :D

Besos people!

Anónimo dijo...

Pero pa lo tuyo no hay remedio, ya te dijeron que no tenía cura, ni con gafas ni sin ellas...jajaja

Ahora podré meterme contigo y decirte gafitas 4 ojos capitán de los piojos!! jajaja...CJ

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