miércoles, 22 de abril de 2009

Última entrega

As I promised:
" (...) Casimira presiente su llegada. No tarda en reconocer su colonia, cuyo aroma se apodera rápidamente de la habitación. En un esfuerzo sobrehumano concentra todas sus fuerzas en mantenerse despierta y captar el significado de esas palabras que la envuelven en un halo de tenue felicidad. Presta especial atención por si escucha algo que le indique la presencia de su hijo.- ¿ Cómo te encuentras hoy, cariño ?. Tienes muy buen aspecto. Su mujer sonríe para sus adentros: parece que la terapia de Clara ha surtido efecto. Se imagina a sí misma sin sus ojeras y de repente le invade un sincero agradecimiento hacia su amiga. " Es una buena muchacha ", se dice.- ... a alguien.- le parece escuchar de pronto.- Acércate más, dile algo a mamá.

Casimira comprende. Le ha traído a su hijo, a Carlos. Es ahora cuando hace el mayor esfuerzo por aguzar el oido. Hace mucho tiempo que no escucha la voz de su hijo: "demasiado", piensa, no sin cierta tristeza.

Pero Carlos se resiste. Su padre insiste, en vano. - Venga, Carlos, no seas tonto, dile aunque sea hola. - Nada. Pero, un momento... Casimira parece haber notado algo. Sí, es su repiración. No sabía que lo tenía tan cerca. Su niño... confundida entre la nostalgia, el recuerdo, la alegría y la tristeza, siente el impulso de llorar, incluso le parece sentir cómo varias lágrimas abandonan sus ojos y resbalan lentamente por su mejilla, pero en el fondo sabe que todo es producto de su imaginación: ella no puede llorar. Por alguna razón su cuerpo no responde a las órdenes de su cerebro.

Pronto vuelve a escuchar:- ... maestra dice que ha trabajado mucho esta semana. Está hecho todo un niño grande. ¿ Verdad que sí, Carlos ?. ¡ Eh ! no llores...

A Casimira le da un vuelco el corazón. ¿ Será posible que esté llorando de verdad ?. ¿ Lo habrá conseguido al fin ?.

- Venga, hombre, no te pongas así.

De repente, Casimira comprende. No se trata de ella. Es su hijo el que está llorando, pero ¿por qué no lo escucha ella ?. Debe de estar haciéndolo en silencio, igual que su madre. Desesperada, se estremece de dolor e impotencia. Quiere llegar a su hijo pero no puede. Intenta alargar el brazo que tiene libre del suero. Lo intenta y no llega. De nuevo, lo intenta con más fuerza aún, pero tampoco llega. Al fín, desiste. Está agotada, como si hubiera levantado más de 200 kilos de peso con esa mano, pero no ha conseguido hacer que se mueva un milímetro.- Así me gusta, tranquilo... ¿ te encuentras mejor ya ?.

Casimira supone que su Carlos asiente a su padre, como cuando lo reñía por algo que había hecho mal y al final él lo reconocía, con carita de pena y su padre lo perdonaba comprensivo.

- Ven conmigo un momento, Carlos, deja solo a tu padre que hable con tu madre.-Es la voz de Clara. Sin duda tiene un talento especial para saber cuándo es el momento oportuno para todo.

- El chico lo está pasando mal.- empezó a decir Arturo.- No es fácil vivir sin tí, ¿ sabes ?, así que ya te estás poniendo buena, que te gusta mucho a tí hacerte de rogar.

A Casimira le pareció sentir los carnosos labios de su marido sobre los suyos y se aferró a esa sensación como si fuera lo único que tuviese en el mundo. También le cogió de la mano, pero eso no lo pudo notar ella.

- Te echo tanto de menos...- apretó su mano con fuerza, con fuerza y con todo su corazón... Y de pronto ocurrió. Casimira notó alborotada la mano de su marido contra la suya. Casi no daba crédito a lo que estaba ocurriendo. Esa tarde había podido atender a casi toda la conversación, había notado la respiración de su hijo, los labios de su marido... y ahora su mano. Tenía que intentarlo de nuevo. Era su oportunidad. No se daban muchos días como aquel. Era ahora o nunca. Tenía que hacerlo, tenía que lograrlo, por su marido, por ella, pero sobre todo por su hijo.

Arturo sollozaba junto a su cama en el momento en que la vió mover dos dedos y abrir los ojos.



Se me cuidan.

5 comentarios:

Lupe dijo...

Captura de la wiki;

"En biología, la simbiosis es un tipo de interacción biológica entre dos o más organismos de distintas especies, en la que todos salen beneficiados. A los organismos involucrados se les denomina simbiontes."

Soy una simbionte. La otra simbionte la llamaremos Pauline.

Besos, guapa.

Anónimo dijo...

Muy bonito...CJ

LaEsperada dijo...

Jajaja léete el comentario que escribiste un día acerca de la dependencia emocional, anda, verás que te va a sentar bien.

Asias CJ

Anónimo dijo...

parece made in Hollywood

LaEsperada dijo...

Jajaja
Sí, happy end total... no era el final lo que me importaba :)

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