viernes, 12 de octubre de 2007

La mujer que yo quiero


La mujer que yo quiero, no necesita
bañarse cada noche en agua bendita.
Tiene muchos defectos, dice mi madre,
y demasiados huesos, dice mi padre.
Pero ella es más verdad que el pan y la tierra.
Mi amor es un amor de antes de la guerra.
Para saberlo...

La mujer que yo quiero, no necesita
deshojar cada noche una margarita.
La mujer que yo quiero, es fruta jugosa
prendida de mi alma como si cualquier cosa.

Con ella quieren dármela mis amigos,
y se amargan la vida mis enemigos...
Porque sin querer tú, te envuelve su arrullo,
y contra su calor se pierde el orgullo... y la vergüenza...

La mujer que yo quiero, es fruta jugosa
madurando feliz, dulce y vanidosa.
La mujer que yo quiero, me ató a su yunta
para sembrar la tierra de punta a punta,
de un amor que nos habla con voz de sabio,
y tiene de mujer la piel y los labios.
Son todos suyos mis compañeros de antes...
Mi perro, mi scalextric y mis amantes.
Pobre Juanito...

La mujer que yo quiero, me ató a su yunta.
Pero, por favor, no se lo digas nunca.

(Joan Manuel Serrat)



Hoy voy a escribir de algo distinto. Voy a romper mi lazo de silencio, mi barrera de seguridad, y voy a escribir algo íntimo. Más de una vez me han reñido por no pringarme en el blog, por hablar de los koalas o de pisos... para mí son también temas importantes, aunque su verdadera trascendencia quede difuminada entre metáforas.

Hoy voy a hacer una excepción, como canta mi amigo (más quisiera yo que fuera amigo mío) Aute: "intentaré ser más directa en el lenguaje... en esta ocasión". Quiero hablaros de alguien muy importante en mi vida, que no suele salir entre estas líneas más que de refilón, y cuya presencia en mis días apenas se intuye.

A veces mis compañeras de trabajo se cachondean de mi porque suelo ir a tomar una copa sin ella cuando salimos del trabajo. En ocasiones nuestros ritmos encontrados hacen que apenas nos veamos. Ha habido temporadas que ella salía de trabajar justo unos minutos antes de que empezara mi turno. Ni siquiera en las vacaciones -en mis vacaciones, porque desde hace más de un año, ella no tiene- podemos compaginarnos. Hay gente que me mira con cara rara "¿Y te deja salir sola por el ambiente?", me preguntan a veces, atónit@s; "¿Y le parece bien que quedes tanto con tu ex?", se interesan otr@s". Mi respuesta es siempre "Claro", mientras en mi cara se dibuja una mueca de extrañeza. No concibo la pareja sin confianza, y mucho menos sin libertad. Pero debo de ser alguien muy rar@, porque la gente me dice: "Ahhh", como si yo hablara de física cuántica en un foro de literatos.

Voy a hablaros de esa persona que nunca sale aquí, pero que siempre está. Como los técnicos que hay detrás de las cámaras, a los que no vemos, pero sin cuya presencia simplemente no sería posible el milagro de la televisión.

Ella está a mi lado, siguiendo con atención cada episodio de mi vida. Me pregunta "¿cómo te ha ido el día?" cuando la veo o cuando hablamos por teléfono, y espera a escuchar la respuesta. Cuando la recojo y sin decirle nada, la abrazo y me echo a llorar, ella me estrecha entre sus brazos, me pregunta qué me pasa y si no le contesto me susurra al oído, como quien cuenta un secreto: "tranquila, no hace falta que me lo cuentes ahora, no tienes por qué hablar si no quieres", mientras me abraza con más fuerza. No le gusta cocinar, pero casi siempre que hemos organizado alguna fiesta o nos hemos ido por ahí ha acabado haciendo esa tortilla de cuatro dedos que le sale tan buena. Va contra sus principios regalar flores, "se mueren!", argumenta, como si en esta vida hubiera algo que durara para siempre, pero en mi recién estrenado cumpleaños se presentó con un ramo de 29 rosas blancas.

Se le iluminan los ojos cada vez que me hace reir, y sonríe ella también, confesándome: "me encanta cuando te ríes así"; y me mira con cariño cuando me pierdo o cuando en mi despiste habitual algo se me olvida. Sabe que ambas cosas forman parte de mi, y por alguna extraña razón que no logro adivinar, es la única persona que nunca se ha desesperado por ellas.

Cuida de mi sin controlarme. "Líbreme Dios de decirle nunca lo que tiene que hacer", responde cuando alguien le pregunta si me deja hacer tal o cual cosa. Me apoya y defiende en público, aunque piense que estoy equivocada, y me reprende en privado cuando lo cree necesario.
Me entiende cuando le hablo con terminología psicológica. Y me dice: "Sara, descansa" cuando intento hacer -muchas veces sin querer- terapia con ella.

Le cuesta expresar sus emociones, pero nunca he dudado de sus sentimientos. Cuando me mira me atraviesa, y me abraza como si nunca antes hubiera abrazado a nadie. Mientras duerme se aferra a mi con fuerza, como si temiera dejarme escapar, y por mucho que se mueva o yo me mueva no me suelta, como los koalas cuando abrazan las ramas de los árboles.
Yo soy feliz envuelta en su abrazo, sabiéndome presa y deseando quedarme para siempre entre sus redes.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta lo k has escrito..el amor vivido bien resulta ser el sentimiento más bonito.
mirta

LaEsperada dijo...

Gracias :)

Anónimo dijo...

TIENES TODA LA RAZÓN, A VECES LOS DETALLES MÁS BONITOS SON LOS QUE PARA LA MAYORÍA PASAN DESAPERCIBIDOS, Y A QUIEN SE DIRIGEN SIEMPRE LLENAN DE UNA SATISFACCIÓN INESPERADA...

NO OBSTANTE TE PLANTEO UNA CUESTIÓN, ¿CUAL DIRÍAS QUE HA SIDO EL DETALLE MÁS BONITO QUE HAN TENIDO CONTIGO EN TODA TU VIDA?..Y ¿QUIÉN?.....................

ESTARÁS CONMIGO EN QUE SI REFLEXIONAMOS, A VECES LA/S PERSONA/S QUE MENOS ESPERAMOS QUE NOS SORPRENDAN SON LA/S QUE SE DEJAN TODO POR NOSOTROS CADA DÍA, Y NO SÓLO ME REFIERO A LAS QUE CONSIDERAMOS DE NUESTRO CÍRCULO MÁS ÍNTIMO, NUESTRA PAREJA, FAMILIA...

HAY OCASIONES EN LAS QUE NOS SORPRENDEN TAN GRATAMENTE, QUE LA PERSONA QUE REALIZA ESE GESTO,NOS CONMUEBE Y VUELCA POR DENTRO, PASANDO DE REPENTE A SER ALGUIEN DE LO QUE UNA BUENA AMIGA DENOMINARÍA ...."MI TRIBU".
UN BESO MIRIAM.

NOTA: ME HA GUSTADO MUCHO EL TEXTO QUE LE HAS DEDICADO A TU CHICA. Y SÍ LO DE LAS FLORES FUE
"EL DETALLE"...

LaEsperada dijo...

Hola Miriam. Un placer verte por aquí. :) Es tu estreno,no?
Hasta ahora no he podido abrir tu comentario. A veces mi conexión tiene eso...
Los detalles... pasan desapercibidos... tú crees?. No lo sé. A mi los detalles no me suelen pasar desapercibidos, bueno, los visuales sí, es cierto (todos, de hecho), pero me refiero a los otros. Y no sólo a los míos. Tengo la mala costumbre de fijarme en las pequeñas cosas, en los pequeños cambios en el tono de voz, en las miradas, los gestos...
Sin embargo, yo no estaba hablando en el post (se llama así,no?)... retomando... yo no hablaba en el post de detalles, sino de grandes gestos, tanto pot el coste (emocional, de principios), como por su significado. Claro que esa es mi visión, quizás desde afuera, como tú dices, se vean como "detalles".
La pregunta que planteas es difícil. La gente más cercana a mi no sólo ha tenido detalles, pocos o muchos, dependiendo de quién hablemos, sino que han hecho grandes cosas por mi. Es cierto que muchas veces las personas que menos te esperas, incluso algún desconocido, ha hecho algo por ti que te ha tocado bien profundo.
De todas formas, intentaré complacerte y en el siguiente post hablaré un poco de esos grandes gestos y pequeños detalles...
Saludos, y espero verte por aquí lo más frecuentemente posible.

Orison Manuel dijo...

DIOS MIO ME LLENASTE DE FELICIDAD EN ESTA MAÑANA , ERES TAN PROFUNDA QUE TODO LO HE PODIDO SENTIR, COMO SI FUESE YO, GRACIAS A DIOS POR QUE HAY PERSONAS TAN LINDAS EN EL MUNDO COMO UDS.

SOY DE REPUBLICA DOMINICANA

ORISON ML. SOTO RODRIGUEZ ES MI NOMBRE

ORISONSOTO@HOTMAIL.COM SI PODRIAN CONTACTARME PORFAVOR

TENGO 29 AñOS DE EDAD

Amnistía Internacional